Sobre la enfermedad

Hay enfermos incurables, pero ninguno incuidable. Francesc Torralba

Las Demencias

Las demencias son un grupo de enfermedades que en su mayoría aparecen en las últimas décadas de la vida. Aunque son ampliamente conocidas por manifestarse en el olvido de nombres, situaciones y lugares, es de reciente visibilidad la información detallada sobre las diferentes caras de la demencia. Conforme se multiplican los casos en todo el mundo, la vergüenza o ignorancia de tener en casa a un familiar padeciendo una demencia es sustituida por la urgencia y desesperación al enfrentar graves problemas de comportamiento, intensa dependencia y costo de los cuidados. A medida que la población alcanza una elevada esperanza de vida en todos los países del mundo, incluyendo México, la presencia de las demencias se esparce y desafía la estabilidad familiar.

Siendo una patología neurológica degenerativa, enfrentamos un inicio de difícil detección, una disminución progresiva en el autocuidado y una evolución que se mezcla con el envejecimiento de la persona en el transcurso de diez años o más. Este horizonte nos llena de incertidumbre y reta tanto al sistema familiar como a los sistemas de atención a lograr identificar los objetivos en el tratamiento. Para garantizar el mejor desenlace posible con un bienestar familiar sostenido es fundamental el diagnóstico temprano, el trabajo interdisciplinario por objetivos y el relevo familiar.

Se estima que el primer año de la enfermedad de Alzheimer pasa desapercibida. Normalmente las personas que inician con cualquier tipo de demencia empiezan a olvidar cosas que son muy obvias en su vida, sin embargo para la familia es muy difícil darse cuenta de esta situación. Las personas con demencia intentan ocultar estos olvidos y a tratar de compensarlos con otras acciones. Tal vez puedan notar en determinado momento que la persona ya no participa como lo hacía o que no quiera asistir a alguna reunión cuando anteriormente lo hacía con gusto. Para evitar que sus familiares se den cuenta de lo que está sucediendo, la persona con demencia comienza a aislarse.

Además resulta complicado aceptar que la persona está olvidando, emergen dudas sobre lo normal de esto, se toleran muchos olvidos y evitamos pensar que nuestro familiar se está enfermando. Es muy común que como familia neguemos y nos resistamos a todo lo que está sucediendo, cada pariente presenta un proceso de aceptación a tiempos diferentes.

Es muy común por lo tanto que la familia se dé cuenta realmente cuando la enfermedad ha avanzado más y la persona con demencia ya no puede ocultar un comportamiento agresivo o graves condiciones de salud. El desgaste de las familias en este momento se manifiesta y retos que a temprana aparición son fáciles de corregir se presentan complicados (deshidratación, estreñimiento, debilidad, etc.)

Un diagnóstico temprano, además de facilitar la detección de otros problemas que pueden corregirse (desnutrición, osteoporosis, depresión, etc.), acelera el proceso familiar de aceptación, preparación y organización para enfrentar la evolución de estas patologías. No sólo se adelanta en el fortalecimiento de la persona con demencia y sus cuidadores si no que permite al individuo hacer preparativos, firmar documentos y establecer voluntades.

Considerar simultáneamente a la persona con demencia y su cuidador primario o familiar a cargo garantiza una continuidad de objetivos. Establecer un equipo con profesionales de la salud, un centro de día y el cuidador primario impacta considerablemente en enlentecer la progresión de la dependencia y en modificar la percepción de los familiares que se sienten solos frente a esta carga. No existe cura para estas enfermedades pero es posible modificar la velocidad con que avanzan y la calidad de vida que experimentan si nos aproximamos desde el comienzo a un trabajo interdisciplinario centrado en fortalecer las capacidades que aún preserva la persona, organizando los cuidados cotidianos y previniendo problemas del comportamiento.

Resulta poco probable contemplar que en mi familia habrá un caso de demencia puesto que es imposible predecir estás enfermedades, lo que vuelve muy díficil hablar de una preparación para esta situación. Es indispensable informar a la población, fortalecer el bienestar en el envejecimiento, preparar a los profesionales de la salud y sensibilizar a las familias a buscar orientación y relevo.

Llámanos estamos para ayudarte

01800 711 44 10

Querétaro

Luis Pasteur Norte # 35 Col. Centro Histórico, C.P. 76000 Querétaro, Qro.
Tel. (442) 245 54 09

México

División del Norte #1044 Col. Narvarte, C.P. 03020 México D.F.
Tels. (55) 5575 8320 5575 8323

Scroll to Top